Al inicio de la década de los treinta (1932), el abuelo de la familia Vargas, Don Rafael Vargas Pérez, emigró desde el pueblo de Atenas a la zona montañosa de San Pedro de Turrubares, la cuál años después se convertiría en una de las haciendas ganaderas más grandes del área. Sus nietos recibieron de parte de su padre Fernando Vargas Rojas, hijo de Don Rafael, parte de estás haciendas, conocidas al final del siglo pasado como la Finca Bartolo ( Abreviatura del nombre del apóstol Bartolome ).

Luego se decidió cambiar la actividad ganadera por los repastos por extensión, permitiendo que la naturaleza se regenerara con una gran variedad de flora y fauna propia del Pacífico Central de Costa Rica. Ahora, setenta y seis años después, parte de esta herencia natural es llamada La Posada del Sol, la cuál ofrece la oportunidad de hacer sus sueños realidad en armonía con la naturaleza.



Costa Rica es considerado uno de los destinos visuales más imponentes sobre la faz de la Tierra. Es también uno de los países con mayor bio-deversidad en el mundo. Con 20 Parques Nacionales, 8 Reservas Biológicas y áreas de protección de la flora y la fauna a través de la nación.

Turrubares aloja orgullosamente el 80% de la Reserva Natural de Carara la cuál se encuentra a una corta distancia de Posada del Sol. La conservación es una de las mayores prioridades de Posada del Sol por lo que no cabe duda de que usted encontrará Una Naturaleza de Ensueño la cuál usted podrá experimentar y atesorar.